
Tipilambi.
Calendario festivo
Nacionalidad y leyenda.
Mauro Fernández Acuña
En el siglo XIX, a finales de la década
de los ochenta, el Secretario de Estado
para la Instrucción Pública, Lic. Mauro Fernández Acuña,
implantó una reforma educativa cuyo propósito fue organizar
con solidez la educación primaria, secundaria y
profesional en Costa Rica.
Esto sucedió durante la administración
presidencial del General Bernardo Soto.
Para ello, creó el Liceo de Costa Rica,
(ver San José antaño y Tipilambi),
el Colegio Superior de Señoritas y el Instituto de Alajuela.
Suprimió la Universidad de Santo Tomás
y organizó la Universidad de Costa Rica en facultades,
tal como se conoce actualmente.
Don Mauro, con su Reforma educativa,
hizo de la enseñanza primaria una profesión,
creando las denominadas scuelas Normales que funcionaron adjuntas a los colegios antes citados. Así, una legislación
especial convirtió la enseñaza costarricense en un organismo técnico.
A partir de esta reforma de don Mauro Fernández,
los sectores menos favorecidos económicamente
tuvieron acceso a la educación. Además, las mujeres
costarricenses lograron tomar parte activa en los
destinos del país, pues su educación humanística
les abrió las profesiones liberales y la educación
normal puso en sus manos la formación de los niños.
Esta reforma de la educación don Mauro Fernández
puso en marcha a finales del siglo XIX, hizo de la mujer
persona importante en la vida del país.
El acceso a la educación que tuvieron los sectores
populares, a través de los mencionados colegios,
dió sus frutos muchos años después, transformando
la población en personas -hombres y mujeres- de
mejor rendimiento laboral.
Esta reforma dejó al país excelentes resultados
hasta la década de los años 60 en el Siglo XX.
Básicamente porque en la segunda mitad de este
siglo quedó instaurada totalmente la que
fuera llamada "dictadura bipartidista";
en la que la reforma del estado pasó,
de ser un estado administrativo a un estado
empresario. Para fines de este mismo siglo XX, casi todas
las empresas del estado fracazaron al punto
que la misma educación de los ciudadanos se vió
diezmada. No obstante lo anterior, ya existen
planes y proyectos para volver a la reforma
educativa que planteara y ejecutara Mauro Fernández,
con el ánimo de volver a obtener los magníficos
resultados que siempre caracterizaron a la sociedad
costarricense antes de la mal llamada (ver) revolución del 48.
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