Eric Fco. Díaz Serrano
, Costa Rica es así: historia, geología e hidrografía.

Puerto Viejo, Sarapiquí. Provincia de Heredia.

Del pueblo y su historia:

En documentos del año 1640, aparece el nombre río Sarapiquí, afluente del Río San Juan de Nicaragua.

De los diez cantones de la provincia de Heredia, nueve se ubican en el Valle Central y juntos suman 558.74 kilómetros cuadrados de territorio.

Sarapiquí es 4 veces más grande, con 2.349.37 Kms cuadrados, equivale a las tres cuartas partes del territorio de la provincia.

Es tierra de productores y agricultores que transitan el camino de la Cascada del Angel, y de la Cascada de la Paz, la Laguna de El Congo y, desde luego, el Río Sarapiquí.

ACERH (Asociación Cultural Educativa y Recreativa de Horquetas).

La sede de nuestra asociación radica en La Victoria, Horquetas, Sarapiquí, Heredia.

" Sarapiquí, es una región culturalmente nueva de nuestro país.  Hace aproximadamente 30 años que se iniciaron los procesos de colonización, patrocinados por el  gobierno a través de instituciones como el antiguo ITCO (Instituto de Tierras y Colonización, actual IDA) y compañías transnacionales como la Standart Fruit Co.

Inicialmente, esta zona es bananera. Por lo menos en que corresponde a los límites con la provincia de Limón. Así, que en aquella época, esta zona parecía muy prometedora, a la gran población que venía creciendo, aumentada con los procesos de migración que se dieron lugar luego de que Golfito dejara de ser una zona productiva.

La población de Sarapiquí, está integrada por personas con una variedad sociocultural muy amplia. Algunos han aseverado que las primeras poblaciones llegaron desde San Carlos, atravesando los cerros que se encuentran frente al Volcán Arenal, explotando y colonizando zonas con una gran diversidad biológica. Actualmente, muy atenuada.

Posteriormente, con la llegada de la Standart Fruit Co, el movimiento migratorio fue mayor. Ahora, no sólo venían personas con el fin de tener su propia gran finca para agricultura y ganado, sino que además llegaban cientos de familias pobres de la zona Atlántica (negros y mulatos en su mayoría), de la zona Sur, de la zona de Guanacaste, de la zona Central y de la zona de San Carlos, cifrando sus esperanzas en una nueva oportunidad de empleo. Una oportunidad muy prometedora; ¿el trabajo a realizar?, lo acostumbrado para estas familias, cultivo de banano (un monocultivo si se quiere llamar), un trabajo duro que les traería una entrada de dinero estable, segura.

Con el tiempo, las vías de comunicación mejoraron, los servicios públicos mejoraron, ya el gobierno invertía en escuelas, el ITCO regalaba las escrituras, cemento para construir; lo único que hacía falta era más gente (mano de obra, dicen algunos). También, fue el momento de la ganadería de leche. La Dos Pinos, principalmente, empezó a comprar la leche fresca y saludable que se producía en esta zona. Así que el auge económico resultaba evidente. Pronto, se corrió la voz de que la zona era prometedora, la migración fue enriquecida por los familiares y conocidos de aquellos que ya vivían allí.

Lo importante de toda esta anécdota, es que Sarapiquí es un crisol de culturas. Resulta interesante, saber sobre el hecho de que en cualquier pequeño pueblo donde se quiera ir, puede encontrarse con una familia guanacasteca que prepara un chicheme exquisito, al lado familia de la zona norte con excelentes recetas para preparar un buen chicharrón, sin olvidar alguna otra con su original receta de rice and beans. Todo se conjuga, y en las fiestas la variedad salta a la vista. Pero estos movimientos culturales tienden a desaparecer. La actual globalización, trae consigo pensamientos anticulturales, que no permiten una consolidación cultural estable. Y más bien tiende a perderse aquellas buenas costumbres, recogidas directamente de todas las zonas de nuestro país. Es bien sabido, que una cultura nunca es constante, siempre cambia, pero este cambio es una evolución que se da por su propio paso y nunca debe forzarse. Si no existe comunicación de la cultura, corre el riesgo de perderse. Entonces, es necesario hacer algo. Un esfuerzo de unificación, y sino, por lo menos un esfuerzo de preservación. Porque entonces, que cultura estamos adquiriendo.

Analizando esta perspectiva, y observando los trabajos realizados por comités culturales, para llevar a las comunidades el sentimiento de autenticidad, siempre ayudados por el Ministerio de Cultura; nace ACERH (Asociación Cultural Educativa y Recreativa de Horquetas). Esta asociación es el resultado de la visión de un grupo de individuos que tuvo la prudencia de observar, comentar y analizar esta problemática. Evolucionando de un pequeño comité cultural, sus actividades han sido bastante amplias. Desde promover la realización de Encuentros Culturales denominados Encuentro Cultural de Sarapiquí (ya este año está por celebrarse el IV encuentro), hasta difundir conocimientos sobre organización y planificación comunal. Sabemos que algunas actividades, no deben corresponder a una asociación cultural. Pero es necesario que alguna organización se preocupe de la educación adecuada y libre de los integrantes de esta sociedad.

ACERH, cuenta con un grupo de Teatro, que funciona bajo su amparo. Ha sido este grupo, quien ha recuperado historias, y por quien nació la idea de una asociación cultural tan amplia en cuanto a sus funciones. Hay comités preocupados por la música como expresión sociocultural, las artesanías y plásticas, organizacional, etc. La sede de nuestra asociación radica en La Victoria, Horquetas, Sarapiquí, Heredia.



Más Lectorías relacionadas con el tema en el libro Tipilambi. | ericdiaz@lectorias.com