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Junio 27, 2002.
La revolución del alfabeto..
Hace unos 3000 años se produjo una verdadera revolución: la invención del alfabeto. Es una larga historia cuyo origen radica en el pueblo comercial y marinero de Los Fenicios, quienes se posaban entonces sobre las riberas del Mediterráneo, en Africa del norte, al sur de España, en Sicilia, en Cerdeña, en Chipre y aún en la Grecia y la Italia.
La escritura cuneiforme, los jeroglíficos o los caracteres chinos tienen todos en común que sirven para transcribir sea palabras, sea sílabas. Saber leer y escribir, en esos sistemas, es pues conocer un gran número de signos o de caracteres.
Muy distinto es el funcionamiento del alfabeto, que permite, en principio, con una treintena de signos, escribir de todo. Esto nos parece, evidentemente, simple, y las veintiseis letras de nuestro alfabeto, por ejemplo, no traducen todos los sonidos... Pero de todas maneras, veintiseis letras son menos que los mil caracteres que debe registrar el chino, o centenas de jeroglíficos del egipcio,y aún menos que los seiscientos signos cuneiformes del alumno escriba de Mesopotamia.
Por esta razón, la aparición del alfabeto marca verdaderamente un hito en la democratización del saber. Estos signos que expandieron los fenicios provienen de un desenvolviminento intelectual que se gestó en el tiempo y cuyos representantes son egipcios, babilónicos, Sumerios, y desde luego los mismos griegos. Debe añadirse a estos pueblos a los mismos fenicios, que en su trajín de comerciar fueron el medio para la simplificación, tanto en su contabilidad como en el uso cotidiano de las formas de hablar, de los dichos.
Así que este alfabeto nuestro proviene de transformaciones sucesivas de ciertos signos cuneiformes, y aún más, de la escritura demótica del antiguo Egipto.
De lo que se está seguro, es que el alfabeto fenicio no comporta más que consonantes, es decir, en sentido propio, los sonidos o fonemas que sólo tienen existencia en la lengua hablada cuando «suenan», dicho de otra manera se hacen escuchar con las vocales. O, lo propio de las lenguas semíticas, como el hebreo o el árabe, que es no tener más que muy pocas vocales.
Los Fenicios comerciaban con todos los pueblos del tour mediterráneo oriental, en sus transacciones dieron a conocer su alfabeto en esa parte del mundo.
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Junio 20, 2002. El Club Sport La Libertad de la Ciudad de San José..
El 3 de noviembre de 1905 un grupo de jóvenes fundó la institución Blanquinegra, colores que, en reconocimiento a esta antigua divisa, la Selección Nacional de Costa Rica posee como uniforme alterno ante la FIFA y que gozó lucimiento en Italia 90.
Eduardo (Yayo) Garnier consagró su vida deportiva al Club Sport La Libertad, como futbolista, beisbolista o atleta, o como dirigente y profesor de educación física. Organizaba equipos para llevar el fútbol a los pueblos, invitando a competir a los clubes que posteriormente se formaron: La Sociedad Ginmástica Española, el Club Sport Herediano, el Club Sport Cartaginés y la Liga Deportiva Alajuelense.
Estos muchachos organizaron en el año 1922 la Liga Nacional de Fútbol que después cambió su nombre por el de Federación, y esta institución aún hoy rige este deporte del balompié nacional.
Dentro de los muchachos que llegaron ese 3 de noviembre a la casa de Jaime G. Bennett figura Edgardo Baltodano (lleva su nombre el estadio de Liberia y entre de las figuras consagradas -que son muchos- está Juan Gobán, su nombre
lo lleva el estadio de Limón, Jorge "Palmareño" Solís (nombre del estadio de Palmares), Manuel"Toquita" Gutiérrez quien en compañía de Eladio Rosabal
(nombre que distingue al estadio de Heredia) fundaron el Club Sport Herediano, y tambén algunos de aquellos que luego fueran llamados los "chaparritos
de oro" y, dadas las muchas disciplinas que tuvo el Club Sport La Libertad, la mayoría de los distinguidos de la Galería del Deporte Nacional figuran entre sus miembros.
Entre sus disciplinas fue famosa la carrera de 116 kilómetros entre San José y Puntarenas que se corría paralelamente a los largo de la línea del ferrocarril, fue ganada en el año 1914 por Octavio Rojas, en 1915 por Luis Esquivel. En 1916 llegaron juntos Roberto Rojas y Luis Esquivel. 1917 Roberto Rojas. 1919 Antonio Rodríguez "El Sanjuaneño" (el Estadio Municipal de Tibás lleva su nombre) quien tamb¡én ganó esta carrera en los años 1922, 1925. 1927, 1928, 1929 y 1931. Leonidas Villata, 1926. José Delgado, 1930. Enrique Hoffmann, 1932. Víctor Poveda, 1933. Alfredo Pineda 1935, 1936 y 1938. Batuel Alpízar, 1937. Posterior a este año las autoridades deportivas del país optaron por terminar con esta competencia al considerarla inconveniente por lo agotadora. Continúe en lectorias.com con esta y muchas otras lecturas.
Junio 13, 2002. Policromía de la ceguera infantil
Policromía de la ceguera infantil es el nombre del libro de Roberto Sancho Alvarez como tributo al humanista, maestro y gran amigo Humberto Marenco Ovares.
El autor nos lleva, en medio siglo de recuerdos, a sus vivencias en el internado del Centro Nacional de Educación Especial Fernando Centeno Güell, Institución creada por Decreto Ejecutivo el 23 de julio de 1940. Un segundo decreto fue ratificado el 15 de marzo de 1944 por la Asamblea Legislativa a partir de la promulgación de la Ley Nº 61 que declaró de interés público la educación de niños con discapacidad visual.
En este libro, don Roberto Sancho da cuenta de que "con el fin de atender los niños ciegos de zonas alejadas del país se creó ese internado que funcionó hasta 1980, cuando se cerró para dar paso a los programas de integración. El internado, durante estos últimos años, ha sido visto por algunas personas como el oscurantismo de la rehabilitación, sin embargo, para nosotros, los que vivimos esa época, representa las risas de los niños, los juegos, los sueños, las tristezas y las alegrías de una parte muy importante en nuestras vidas.
Por ello, hemos querido recoger este sin fin de sensaciones en las experiencias y vivencias de personas que han querido compartir sus recuerdos con nosotros.
Esta investigación representa un primer acercamiento a esta realidad que, esperamos, sirva de base a nuevas investigaciones que describan y redimensionen el verdadero sentido de esta época".
Conocemos que en otros países subsisten ambas alternativas: Internado e Integración. Convendría valorar cuáles han sido los resultados de ello a la luz de un criterio más técnico basado en una evaluación más real de los productos generados por ambos sistemas de rehabilitación.
La lectura completa de este libro se encuentra en la dirección internet http://lectorias.com/centenoguel.html en donde el autor nos ofrece títulos que por sí mismos nos hacen ver que su investigación nos acerca y redimensiona el sentido de su época; veamos algunos títulos de este bello documento:
Estas son nuestras raíces, Cuando se juntan las generaciones. La retinosis desplaza familias. Notas de amistad, Un día en la escuela. Agua que no haz de beber, déjala correr. Cosas de mujeres. ¿ Dónde están los matasanos ? Del barrial a la casa. La tertulia y Del colegio a la escuela; engarzados para su disfrute en "Policromía de la ceguera infantil" de Roberto Sancho.
Junio 06, 2002. La Doctora Irma Morales
Acaba de salir publicado el libro que relata la vida y obra de la Doctora Irma Morales. Aquí un detalle del primer capítulo.
Sí, eran difíciles aquellos días, pero adentrémonos en uno de esos días en que la persona se abstrae del mundo exterior para hacer un pequeño alto en el camino y darse cuenta de lo actuado y de lo que falta por actuar. Y no, no fue para descansar que doña Irma se quedó aquella mañana en su casa, más que todo lo hizo para ordenar papeles, sacarlos de un lado para ponerlos en otro; algo así como cuando uno reubica los archivos en el ordenador, los pasa de aquí para allá y de allá para acá y, algunas veces reacomoda una vez más para que el archivo quede de manera práctica, acorde a la forma personal de trabajo.
Pues bien, esa labor le llevó hasta buena parte de la noche de aquel día, en aquellos tiempos en que la gente consideraba que un alcohólico era un vagabundo paria y, ella divulgaba una y otra vez que se trataba de una enfermedad y que debía ser tratada como tal; que el alcohólico era un enfermo, que había que respetarlo, que no nos olvidáramos que hombres muy buenos caían víctimas de este mal. Y esa era su lucha... bueno, una de sus muchas luchas porque es necesario hacer notar que la doctora Irma Morales tuvo una vida de luchas en favor de la justicia social.
Recordó esa mañana el primer localito en la avenida central de la Ciudad de San José, allá en las cercanías del Hospital San Juan de Dios, precisamente cuando se estaba trasladando a un nuevo local que estaría ubicado en el Paseo Colón, por el actual Museo de Arte cuyo edificio, en otros tiempos sirvió como aeropuerto internacional cuando los aviones aterrizaban en el llano de La Sabana, donde hoy es un parque deportivo en donde se asienta el Estadio Nacional.
Rebuscando entre documentos encontró un papelillo que, pueda que ya no tuviera importancia, salvo porque le hizo recordar un algo que la remontaba a 1960 o 62 cuando conoció al doctor Abel Pacheco, sí, el mismo que cuarenta años después sería el Presidente de la República. El fue uno de sus muchos colaboradores; la conoció cuando ya mucha gente hablaba de la gran labor de la doctora Irma Morales.
Continúe esta lectura en el sitio lectorias.com/irmamorales.html con acceso gratis, sin costo para el lector. Publique usted también sus poemas u otros escritos o bien, si conoce personas con talento solicite informes a la Fundación Intercultural, teléfono 240 6357.
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