Taller Literario Hannia Hoffmann
Eric Díaz Serrano Produce

Lectorías de los jueves en el Periódico El Heraldo (Costa Rica: año 2002).
Orden cronológico con la fecha de publicación.

Abril 25, 2002.
Más sobre la seda.

Seda. La palabra está dicha. Y es todo un mundo de tornasol, de colores, de materia noble, de tejidos suaves, ligeros, un sueño de suavidad y belleza, de ostentación y futilidad a la que se hace el día ante nuestros ojos.

Un universo femenino también, a la imagen de esta China antigua donde sólo las emperatrices y las mujeres de sangre real estaban autorizadas a cortar las indispensables hojas de la morera (mora), para alimentar a la insaciable oruga y a tejer el hilo impalpable.

En el sigo I de nuestra Chang Ch'ien partió de China hacia el oeste con tejidos de seda abriendo la ruta que, dieciocho siglos más tarde, Ferdinand de Richtofen bautiza como la ruta de la seda.

Moreras en el jardín del mandarín

Los Chinos fueron los primeros en experimentar las numerosas y difíciles técnicas de la crianza del gusano de seda. Emperadores y príncipes, todos tuvieron moreras (plantas de mora), pero fueron sus esposas quienes tejieron la seda para hacer suntuosos adornos y el vestuario mismo que es el objeto de una codificación muy precisa.

Veintisiete siglos antes de nuestra era, el emperador Jaune Husangdo había puesto orden en el mundo chino y lo gobernaba sabiamente "sin un momento para descansar en paz". Su primera esposa, Leitzu, había observado el ciclo completo de desarrollo y de reproducción de la larva del morero y enseñó a su alrededor el arte de la sericultura.

Díficil es fechar con exactitud la aparición de la seda en China. Fragmentos de sederías han sido descubiertos en Anyang y en las tumbas reales de Shang del siglo XII al XI antes de cristo, pero no es sino bajo la dinastía de los Hn, dos siglos antes de nuestra era, que la seda toma su lugar en la vida corriente china.

Inicialmente, la cultura del morero, el cultivo del gusano de seda de la primavera y el tejido de invierno están entre las manos de de las mujeres de la Corte. Son miles quienes, de Shandong a Henan, se adueñan de la sericultura y producen soberbias sederías que los mercaderes de tradición tienen por símbolo de lujo y de gasto inútiles. Pero el uso de la seda suscita entre la nobleza y la alta sociedad un entusiasmo tal que el Lijo (Memorias sobre las buenas costumbres y las ceremonias ) debió trazar los límites y llamar a los rigores del protocolo imperial. Accese lectorias.com y lea esta lectura completa.


Abril 18, 2002.

Alfarería y vida greca.

Las pinturas de los vasos reproducen la vida de los griegos quienes, en los tiempos antiguos, fabricaron bellos ejemplares de alfarería con dibujos y pinturas. A las obras primitivas de los siglos VIII y VII antes de nuestra era, sucedieron los interesantísimos temas escogidos por los artistas uno y dos siglos después.

De formas graciosas y variadas los vasos, según su uso y destino, hay algunas en que el alfarero pone su nombre en la obra. Entre los temas elegidos figuran escenas de antiguas leyendas que entrejen religión e historia, vida cotidiana, especialmente en estos siglos cuando la pintura y la cerámica llegaron a su mejor desarrollo.

Arte griego unido a creencia, mitología popular y sabiduría. Por ejemplo ver en algunas piezas de alfarería a Démeter, la diosa de la agricultura, enviando sus mensajeros para extender por toda la tierra el cultivo de los cereales.

Las pinturas que ilustran la vida cotidiana son igualmente deliciosas. Los niños jugando con carretas, o celebrando fingidos banquetes; las niñas recibiendo sus lecciones de baile.

En otros vasos podemos ver al alfarero fabricando sus cacharros, a las muchachas hilando sus suaves copos con que hacían sencillas y elegantes túnicas, o charlando mientras llenaban sus ánforas en la fuente. Hay también numerosas escenas de convites en que los huéspedes comen reclinados. Las hermosas pinturas de navíos en el Meditérraneo azul y las glorias navales de Grecia, y la escena de la recolección de aceituna nos recuerda los olivares de los alrededores de Atenas.

Algunos vasos grandes eran trofeos de deportes y juegos porque era costumbre premiar a los vencedores con un vaso lleno de su precioso y afamado aceite; aunque a menudo, el premio consistía en una guirnalda de hojas de laurel.

Los juguetes de los niños griegos

Es una colección de objetos que nos traslada a aquellos tiempos poniéndonos en contacto con la vida íntima de los atenienses, es de las figurillas de barro cocido, las tanagra,llamadas así por el lugar donde se hallaron en gran número.

Son figuritas de muchachitas, graciosas y delicadas, que juegan, leen y charlan, danza o brincan en actitudes tan vivas y familiares que apenas podemos creer que sus modelos fueran personas que vivieron hace más de 2500 años. Accese lectorias.com y lea esta lectura completa.

Abril 11, 2002.
Atenas después de la destrucción. BR>
Ya que hablamos de Atenas, no está de más que volvamos los ojos a lo que fue el centro de su vida ciudadana; a su colina, la Acrópolis, donde los persas destruyeron los edificios sagrados y mataron a los pocos griegos que permanecieron allí, mientras los demás se refugiaban en sus naves.

Poco después de terminada la guerra, los atenienses, dirigidos por tres de sus grandes hombres -el gobernante Pericles, el arquitecto Ictinos y el escultor Fidias- emprendieron la reconstrucción con extraordinaria energía, para remediar los daños causados por sus enemigos. Uno tras otro, encima de la Acrópolis, se levantaron los templos más bellos que jamás ha visto el mundo.

El principal de ellos era el Partenón. Durante mil años, este edificio fue el templo de la diosa Atenea Parthenos, y por eso recibió el nombre de Parthenón. Durante otros mil años estuvo consagrado al culto cristiano, y luego convertido en mezquita turca. Ahora es uno de los monumentos más notables del mundo y sus esculturas son una bella expresión de la forma humana.

Al contemplar con asombro y admiración aquellas gloriosas figuras de las divinidades helénicas, resulta inevitable pensar en la perfección que debieron tener los modelos que Fidias tuvo ante su ojos.

Tesoros de la Grecia Antigua

Los variables detalles del friso que decora el exterior del templo nos presentan un vivo cuadro de las grandes procesiones en que, en los siglos de su grandeza, todo Atenas tomaba parte.

Ganadores de juegos olímpicos, jovencitas que bordaban su hermoso velo para la diosa, músicos, portadores de ofrendas, fogosos corceles y mansos animales destinados al sacrificio eran entregados a los sacerdotes.

En la Acrópolis había tres estatuas de Atenea: una pequeña y antigua, de madera, que se creía caída del cielo; una enorme de bronce, de más de 20 metros de altura, que los navegantes podían ver desde siete kilómetros mar adentro, y la magnifica estatua de oro y marfil, de más de doce metros, propiamente en el Partenón.

Idénticas dimensiones tenía la estatua de Zeus, padre de la Atenea, que se veneraba en el templo de Olimpo, en el Peloponeso. Precisamente en Olimpia se celebraban los juegos nacionales, cuyos premios se disputaban los más famosos atletas de toda Grecia. Como recordamos, nuestros actuales juegos Olímpicos Mundiales son la restauracion de esos antiguos juegos griegos. Accese lectorias.com y lea esta lectura completa.

Abril 4, 2002.
De la seda

De la seda

Sinónimo de elegancia, de suavidad, de brillo, la seda es producto de técnicas multiseculares que nos vienen desde antes del Imperio Celeste. Desde el tercer milenio antes de nuestra era, la China domina las numerosas y dfifíciles técnicas de la sericultura y del tejido. Sobre las rutas de la seda, las caravanas de mercaderes desafían todos los peligros para traernos el precioso género. En Lyon, los tejedores de seda (canuts) hacen un trabajo agotador que produce maravillas. En el Vivarais, la cría del gusano de seda ha hecho prosperar la región. Breve historia de una magia de siempre.

Tejido de sueño por su suavidad, su ligereza, su tornasol, la seda es el producto de técnicas multiseculares que nos vienen desde antes del Imperio celeste. Toda una magia que se devela en este documento.

Seda. La palabra está dicha. Y es todo un mundo de tornasol, de colores, de materia noble, de tejidos suaves, ligeros, un sueño de suavidad y belleza, de ostentación y de futilidad a la que se hace día a nuestros ojos. Un universo femenino también, a la imagen de esta China antigua donde sólo las emperatrices y las mujeres de sangre real estaban autorizadas a cortar las indispensables hojas de la morera (mora), a alimentar a la insaciable oruga y a tejer el hilo impalpable.

Para los chinos, es una emperatriz quien descubre el hilo mismo hace unos 2.700 años antes de nuestra era. Bebiendo su té a la sombra de un morero, Hdsi Ling Shi habría visto caer un capullo en su tasa, que comenzó a desenrrollarse. Ella tuvo la idea genial de tejerlo.

El secreto de la cría fue salvaguardado durante siglos. Los romanos creían que los Chinos recogían el hilo sobre las hojas de los árboles. La cría de la oruga en occidente fue porque dos monjes la llevaron de India a Bizancio; oculta en su bastón de peregrino. Accese www.lectorias.com y lea esta lectura completa.

¿ Dar disculpas ?

La
cortesía es rasgo distintivo de cada cultura, manifiesta de diversas maneras. Una de ellas es el habla popular. El acto de disculparse o pedir perdón es una de las muchas fórmulas de cortesía que las personas aprenden en su infancia. Dado que las diversas culturas lo asumen de maneras distintas un estudio en www.lectorias.com refiere a las diferentes maneras en que las personas de habla hispana, francesa e inglesa dan disculpas, en su respectiva lengua materna. Accese www.lectorias.com y lea esta lectura completa.

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